martes, 21 de marzo de 2017

Una tapa típica turolense: Patatas pimajopere

Durante las décadas de los 80 y 90 del pasado siglo era común, en los bares turolenses, ofrecer patatas pimajopere como tapa a los parroquianos y comensales. Hoy en día, aunque han dejado de ser comunes aún podemos observar bares que las ofrecen como tapa principal, en Teruel, de diversas maneras pero con los mismos ingredientes (tan solo hace falta hacer una búsqueda en Google con su nombre para encontrarnos algunos ejemplos).

Ingredientes:

Patatas
Ajos
Pimentón
Perejil
Aceite de oliva del Bajo Aragón.
Sal

Modo de hacerlo:
Lavamos bien las patatas y las partimos por la mitad (a lo largo).
Hacemos sobre la parte interior unos cortes superficiales.
Llevamos las patatas al microondas (al 100 %). El tiempo de asado dependerá de las patatas que hayamos introducido. Para saber cuándo están hechas las vamos pinchando con un palillo  y, cuando veamos que están tiernas, las sacamos del micro y las repartimos en una fuente.
Mientras tanto realizamos, en un bol, una mezcla de ajo, perejil y aceite.
Aliñamos las patatas con sal y sobre ellas echamos la mezcla que hemos preparado en el bol.

Finalmente, las espolvoreamos con pimentón dulce.

sábado, 18 de marzo de 2017

Cocina afrodisíaca: Sugo alla puttanesca con espaguetis

Afrodita es la diosa de las diosas del amor (en cada mitología aparecen unas cuantas, pero ella es la más representativa de todas). Aparte de la diosa del amor, en la mitología griega, se la conoce como diosa de la belleza, de la lujuria del deseo y del sexo y la reproducción. La acepción de la diosa del amor en el tiempo actual no tiene nada que ver con el concepto del amor en su sentido romántico, sino en el lujurioso, mero amor físico.
Homero la señala como hija de Dione. Y da su imagen a otras diosas de otras culturas: Astarté en Fenicia, Venus en Roma, Innana en Sumeria, Turán en Toscana (tierra de los etruscos),… Asirios, chipriotas y fenicios también tenían sus diosas equivalentes.
Afrodita nació del océano y, con él se la representaba, al igual que con delfines, cisnes, palomas, almejas, vieiras y perlas. Y, en el monte, con los granados, manzanos, mirlos y rosas.
Hesiodo es, quizás, el que mejor representa la historia del nacimiento de Afrodita. A Dione la presenta como hija del océano. Posiblemente, siguiendo las historias de Hesiodo, podríamos aventurar que Afrodita nace de de la unión de los genitales de Urano, cortados por Crono, y arrojados al mar, al igual que Urano. Ello tuvo lugar durante la titanomaquia (la guerra de los titanes), una serie de batallas libradas a los largo de diez años entre los Titanes y los Olímpicos, dioses muy anteriores a la existencia de los humanos. Pues bien, los genitales de Urano, en su unión con el océano, que en aquellos tiempos se conocía como el mar que no se encuentra sobre la superficie continental (piélago), se mantuvieron durante mucho tiempo en el mismo. Del miembro inmortal surgía una blanca espuma y, en medio de ella, nación Afrodita, joven y hermosa.
Como se trata de la cocina apellidada afrodisíaca, cada vez que iniciemos un plato completaremos, poco a poco la historia de los alimentos y los protagonistas relacionados con la misma.
Sandro Boticelli, "El nacimiento de Venus"
 Sugo alla puttanesca

Se trata de una pasta que suele acompañar a las pasta (espaguetis, tallarines, macarrones,…).
Diversos autores señalan diversos orígenes sobre la misma:
a)     El trabajo de las prostitutas en la Edad Media , en Italia, que solían hacer el “fare lo squillo” o “il giro” (dar vuelta por las calles para atraer clientes), requería de una ingesta alta en calorías.
b)     Los marinos napolitanos arribaban a la ciudad de Nápoles y cambiaban sus anchoas, y otros productos, por placeres sexuales.
c)      En el restaurante “Rancho Fellone”, un socio de nombre Sandro Petti, ofrecía a los clientes de última hora una “Puttanasa Qualsiasi” (cualquier puta cosa) y se preparaban platos con los restos que solían quedar en un restaurante napolitano a última hora..
Por curiosidad, nombro el “Strascinati”, plato popular elaborado con pasta corta, parecida a un ñoqui ahuecado realizado sobre una tabla de madera usando tres dedos (Strascinati alla puttanesca) y servido en un restaurante de Buenos Aires llamado Spiage di Napoli.

Los ingredientes afrodisiacos

La anchoas. Se preparan con los boquerones. Desde tiempos inmemoriales en Grecia se les atribuía un potente poder afrodisíaco. Todavía siguen considerando, los griegos, dicho poder.
El ajo. Proporciona salud y vitalidad permitiendo, por sus amplias propiedades, un rendimiento sexual perfecto.

 La receta

Ingredientes:

Aceite de oliva
Ajos
Perejil
Guindillas de cayena (al gusto, con dos casi vale)
Anchoas (un par de latas en aceite de oliva pueden ser bastantes)
Olivas negras sin hueso
Tomates pelados y enteros (valen de lata)
Alcaparras
Orégano
Aceite de oliva del Bajo Aragón
Sal
Para la pasta: Agua, sal y pasta

Modo de hacerlo:
Picar las anchoas. Reservar.
Limpiar y picar los diente de ajo. Reservar.
Lavar y picar el perejil. Reservar.
Trocear las olivas negras. Reservar.
Lavar, pelar y cortar los tomates en trozos. Reservar (si son de bote cortarlos en cuatro partes).
Colocar una sartén al fuego con aceite de oliva del Bajo Aragón.
Añadir los ajos troceados y, a continuación, el perejil.
Cuando los ajos vayan adquiriendo olor, añadir las anchoas a la sartén.
Remover el contenido de la sartén y añadir las olivas troceadas.
Añadir, pellizcando, la cayena al gusto.
Añadir los tomates y picarlos con un tenedor.
Una pizca de sal y otra de azúcar ayudarán a quitarle a acidez a los tomates.
Cuando los tomates pierden líquido, añadir las alcaparras.
Ya solo queda reservar la salsa y emplatar.
Colocar una olla al fuego con agua.
Cuando comience a hervir, añadir sal.
Echar los espaguetis y dejar que se hagan (de ocho a diez minutos).
Sacar los espaguetis y pasarlos por un colador. Retirar toda el agua.

Colocar los espaguetis en un plato y la salsa encima. Espolvorear con orégano y adornar con perejil o alcaparras.

martes, 14 de marzo de 2017

Champiñones rellenos en estuche de silicona

No somos proclives a nombrar marcas comerciales, ni de alimentos ni de utensilios, pero el estuche de vapor de silicona que tenemos en casa es de la marca Lékué. Hay otras muchas empresas que realizan utensilios con las mismas propiedades, por lo que cada uno puede elegir aquélla marca o artilugio que mejor le proceda para la cocción al vapor.
Un estuche de vapor es una técnica culinaria que consigue, de una manera sencilla, exquisitas elaboraciones al vapor dentro del horno o del microondas. Los alimentos se cuecen en su propio jugo, los sabores se entrelazan potenciando sus aromas y se conservan mejor los nutrientes. Estos estuches están concebidos para aguantar las altas temperaturas del microondas, del horno o del lavavajillas, mantiene intactas las propiedades de los alimentos y puede reutilizarse cuantas veces se desee.

Ingredientes:

Champiñones
Tomate frito
Jamón York
Queso rallado
Orégano
Aceite de oliva del Bajo Aragón

Modo de hacerlo:
Retirar el rabo de los champiñones y lavarlos muy bien.
Rellenar los champiñones con tomate frito, jamón York cortado finamente y queso rallado.
Colocarlos en el estuche de silicona y regarlos con un chorreón de aceite de oliva de Bajo Aragón.
Espolvorearlos por arriba con orégano.
Cerrar el estuche de silicona y llevarlo al microondas.
Hornear a temperatura media alrededor de cinco minutos (depende del tamaño de los champiñones).
Dejar que se enfríe un momento dentro del microondas.

Puedes preparar el alimento y llevarlo a la mesa en el mismo recipiente, también puedes conservarlo en la nevera del mismo modo.

lunes, 13 de marzo de 2017

Carpaccio de ternera

Se denomina “carpaccio” a un plato de carne o pescado crudos, de finas láminas, acompañado de ingredientes diversos.
Se atribuye su creación a Giuseppe Cipriani (CNN.com, Harrys´bar, de Venecia), donde lo solía elaborar a petición de la condesa Amalia Nani Mocenigo, por recomendación de su médico. Su nombre puede provenir del artista Vittore Carpaccio, que se caracteriza por la profusión de los colores rojo y amarillo en sus composiciones cromáticas.
Lo de comer carne o pescado crudo, tan de moda a día de hoy, no es muy aconsejable, ya que puede conducir a problemas contagiosos (en al caso de la ternera por teniasis). Pero, bueno, por probar no pasa nada. Y nada de abusar.
La carne de ternera que he utilizado la he congelado con antelación por lo que el riesgo de teniasis está solucionado (congelando la carne a -20 grados centígrados más de 20 horas), al tiempo que la carne puede ser laminada mucho mejor y del modo más sencillo.

Ingredientes:

Solomillo de ternera
Sal
Pimienta
Queso parmesano
Aceite de oliva del Bajo Aragón
Limón
Hierbas provenzales

Modo de hacerlo:
Plato muy sencillo y muy rico para los carnívoros.
Colocar el solomillo sobre una tabla y retirar los restos de grasa que pueda llevar.
Salpimentar y enrollar en papel film. Llevar al congelador.
Cuando pase el tempo de congelación o cuando deseemos hacer este plato sacamos el solomillo del congelador.
La gracia está en la habilidad de cortarlo en láminas muy finas, prácticamente transparentes. A media descongelación es cuando mejor se puede proceder a hacer las laminillas. Con cortadora eléctrica es mucho más fácil este paso fundamental para que quede un plato vistoso.
Preparamos una salsa en un bol que contenga un chorritón de aceite de oliva del Bajo Aragón, el zumo de medio limón y hierbas provenzales.
Una vez cortadas las lonchas las colocamos sobre un plato amplio, las espolvoreamos con queso parmesano rallado y vertemos la salsa que hemos elaborado.
Con cien gramos de ternera conseguimos un entrante suficiente para dos personas.


viernes, 10 de marzo de 2017

Patatas viudas

Como su nombre indica, patatas sin guarniciones de carne o pescado. Cocina mediterránea llevada al más alto nivel. Podría considerarse un potaje de vigilia, pero puede ser un plato apropiado para cualquier día de invierno.

Ingredientes:

Patatas
Pimiento verde
Ajos
Cebolla
Pimentón
Aceite de oliva del Bajo Aragón
Vino blanco
Agua o caldo de carne
Sal
Una hoja de laurel

Modo de hacerlo:
Limpiar y picar en trocitos el tomate verde.
Limpiar y cortar la cebolla en cuadraditos.
Limpiar y cortar los dientes de ajo (al gusto) finamente.
Añadir a todos los ingredientes en una cazuela.
Regar con aceite de oliva del Bajo Aragón.
Colocar la cazuela al fuego.
Dejar rehogar los ingredientes, añadir sal para que la cebolla sude.
Al cabo de unos diez minutos añadir un vaso de vino blanco. Seguir rehogando los ingredientes hasta que el alcohol se evapore.
Lavar, pelar y cortar las patatas a trozos pequeños y regulares.
Añadir las patatas a la cazuela y seguir sofriendo el conjunto.
Al cabo de otros diez minutos añadir el pimentón dulce, remover los ingredientes y, a continuación, añadir agua o caldo cubriendo los componentes.
Añadir una hoja de laurel.

Dejar cocer unos veinte minutos y el plato estará listo para ser consumido.

jueves, 23 de febrero de 2017

Potaje turolense

Ingredientes:

Garbanzos
Patatas
Arroz
Cebolla
Ajos
Azafrán del Jiloca
Aceite de oliva del Bajo Aragón
Agua
Sal
Una hoja de laurel

Modo de hacerlo:
Se pueden utilizar garbanzos secos o de bote. En el caso de que sean secos hay que echarlos en un bol cubiertos con agua el día anterior a la realización. En el caso de que sean de bote se colocan en un escurridor y se lavan con agua fría.
Se echan los garbanzos en una olla y se cubren con agua del grifo.
Se coloca la olla al fuego y se ponen a cocer (si son secos hay que ahuyentarlos cuando comienza la cocción por un vaso de agua fría).
Se añade la hoja de laurel.
Cortamos la cebolla en cuadraditos.
Cortamos las patatas en cuadraditos.
Limpiamos y pelamos unos cuantos dientes de ajo.
Colocamos una sartén al fuego con aceite de oliva del Bajo Aragón y echamos unos cuantos dientes de ajo (según el gusto de los comensales).
Cuando los dientes de ajo estén refritos, se sacan y se reservan.
Echamos en la sartén los trocitos de cebolla y dejamos que se rehogen hasta que se sofrían bien y queden transparentes.
Retiramos la sartén del fuego.
Añadimos los cuadraditos de patatas y un puñado de arroz por persona en la olla en la que están los garbanzos.
Picamos los ajos con el azafrán del Jiloca.
Unos diez minutos antes de que acabe la cocción de los ingredientes de la olla (las patatas y el tomate tardarán unos veinte minutos en hacerse) añadimos la cebolla sofrita y el contenido del mortero (ajos picados y azafrán). Añadimos sal al gusto y dejamos cocer otros diez minutos.
Puede acompañarse con huevos cocidos, para ello tendremos que haber cocido un par de huevos antes de empezar el guiso.

Este potaje está bueno recién realizado y, al día siguiente, mejor.

jueves, 16 de febrero de 2017

Caldereta turolense de cordero con patatas

Ingredientes:

Carne de cordero (falda, cuello,…)
1 cebolla grande
1 pimiento colorado
1 tomate
1 hoja de laurel
Pimienta en grano
Ajos
Aceite de oliva del Bajo Aragón
Sal
Patatas
Vino blanco
Agua

Modo de hacerlo:
Cortar la carne y salarla.
Poner una sartén al fuego con aceite de oliva del Bajo Aragón.
Una vez que el aceite esté caliente rehogar la carne en el mismo.
Mientras tanto, cortar el pimiento a tiras, la cebolla a cuadraditos y el tomate también en cuadraditos.
Cuando la carne coja color añadir el pimiento.
Cuando el pimiento esté a medio hacer añadir la cebolla a cuadros, el tomate, una cabeza de ajos limpia y la hoja de laurel, así como unos granos de pimienta.
Se deja rehogar todo el conjunto.
Cuando se ablanden los vegetales añadir vino blanco y agua, que cubran los ingredientes, también puede añadirse caldo, en vez de agua, pero siempre acompañado con vino blanco.
Dejar cocer.
Lavar, pelar y cortar las patatas a gajos.

Veinte minutos antes de servir, añadir las patatas, para que se cuezan y tomen el sabor de los demás ingredientes.

martes, 24 de enero de 2017

Judías blancas con oreja de gorrino

Las judías con morro de gorrino son muy conocidas. Su realización es muy parecida a la propuesta de hoy. La verdad es que la careta y el morro, sin orejas, se vende habitualmente en los supermercados. Es más difícil conseguir orejas de gorrino sueltas (hoy en día se utilizan muchísimo para tapas en bares y restaurantes por su propiedad cartilaginosa, que las hacen más apropiadas para consumirse asadas). En otra entrada del Blog realice orejas de gorrino supercrujientes,  que también os aconsejo. Las orejas son más accesibles en las carnicerías. De hecho, la que he utilizado para este plato me ha costado cincuenta céntimos de euro.

Ingredientes:

Judías blancas
Una oreja de gorrino
Chorizo
Ajos
Cebolla
Sal
Una hoja de laurel
Pimentón dulce
Agua

Modo de hacerlo:
He utilizado judías blancas cocidas (de las de tarro de cristal).
Limpiar bien y cortar a trocitos la oreja de gorrino.
Poner una olla al fuego con agua y echar los trozos de oreja cortados. Cuando comience a hervir, añadir sal, bajar el fuego y dejar cocer entre una hora y hora y media.
Mientras tanto, cortar una cebolla en trozos.
Cortar el chorizo en dos partes o en trozos más pequeños.
Pelar unos cuantos dientes de ajo.
Sacar las judías del tarro y ponerlas en un colador, limpiar con agua fría.
Cuando pase una hora o algo más de cocción de la oreja, añadir a la olla las judías, la cebolla cortada en trozos, la hoja de laurel, una pizca de pimentón, el chorizo (a medias o en trozos más pequeños), los ajos (o una cabeza de ajos pequeña limpia), y probar de sal.
Salar al gusto.
Dejar cocer el conjunto otra hora más.
Servir caliente.

viernes, 20 de enero de 2017

Gaspachillo

El gaspachillo es una comida completa, potente y energética. Típico de Cella, un plato que le da una de las muchas señas de identidad, su elaboración es muy parecida en todas las casas, variando los acompañamientos. Es el plato que, por excelencia,  viene a demostrar lo bien que combinan el tocino, la col y la patata. Típico de los cortos días de invierno.
La col
La col es una verdura de invierno, adquiriendo sus mejores propiedades al final del mismo.
Es una planta que ha tenido una importancia fundamental en Europa desde la antigüedad. En documentos sumerios y egipcios ya se constata la monopolización del hombre en la agricultura, y de hecho, se cultivaba trigo, cebada, mijo, avena, luego plantaron árboles como la higuera, el cerezo o el ciruelo y verduras como la col, los guisantes o las habas.
Conocida por los celtas y muy apreciada por los griegos, que la servían en las comidas públicas, era utilizada, además, para curar enfermedades.
Hasta el siglo II a.C. la cocina romana se basaba en alimentos básicos: papilla de mijo, cebada o guisantes, el queso de leche de oveja, la carne de cordero hervida, la col, las habas, etc. Aparece citada por Catón en su obra “De re rústica” como remedio para trastornos intestinales o pulmonares y, sobre todo, para incrementar la producción de leche en las mujeres que daban pecho.
En la Germania medieval, el alimento más codiciado por la aristocracia era el cerdo, y probablemente por esa obsesión con el cerdo nacen las charcuterías como las entendemos hoy en día. Los salchicheros gozan de un rango artesano, y los jamones, que ya se conocían en la época de los romanos, son usados en épocas de duro invierno. Se dieron casos de antropofagia, recuérdese la leyenda de San Nicolás o el cuento de Pulgarcito (del término húngaro, viene la palabra ogro). Para paliar estos estragos, los germanos extendieron el consumo del cerdo en la cocina, y popularizaron la "sauerkraut", col blanca fermentada, también llamada "choucroute" por los franceses; macerada y hervida. La col blanca, encurtida con sal y pimienta blanca en grano, durante tres o cuatro semanas, luego hervida, unas cuatro horas, con zanahorias, cebollas cortadas en rodajas, manteca de cerdo o de oca y vino blanco, y condimentada con diversas especias, acompaña a un buen número de platos germanos, típicos desde el siglo XIII, como las salchichas de Frankfurt.
Nicolas Culpeper (1616-1654) es su libro “Complete Herbal” llega a valorar tanto la col que señala que el jugo de ésta mezclada con vino ayuda a mejorar la mordedura de la víbora. También afirma que si se hierve con pollo un par de veces ayuda a liberar las obstrucciones del hígado y del bazo. También confirma que el bueno de Catón, mencionado anteriormente, no tomaba otro remedio y apunta a valores probados posteriormente como, por poner un ejemplo, sus propiedades emolientes.
Como propiedades medicinales de la col se apuntan, en la actualidad, las siguientes: diurética, antidiarreica, antiácido natural, puede ayudar a prevenir las infecciones intestinales, propiedades antitiroidales, anti-bronquial, se puede utilizar para prevenir la ronquera (jugo de la col tierna), es emoliente (para las afecciones de la piel: granos, pústulas, ampollas, quemaduras, incluso puede eliminar las verrugas aplicando su jugo sobre las mismas), y antiinflamatoria. Pero siempre ha de tenerse en cuenta que la ingestión continua y abusiva de la col puede ser causante de irritaciones intestinales.
El trinxat
El plato de verdura más típico de Andorra la Vieja es el trinxat. Preparado con col verde, patatas y trozos de tocino, se suele acompañar con arenques salados y guindillas. También se consume del mismo modo en la Cerdeña.
El trixat amb rosta
El trinxat amb rosta es típico de Cataluña.
Una vez lavada la col se pone en una cazuela de agua hirviendo. A los 15 minutos de cocción añadiremos las patatas peladas. Se deja hervir hasta que las patatas empiecen a deshacerse. Se retiran de¡ fuego y se pone en una escurridera. Lo pasamos a una cazuela en la que, con ayuda de una espátula de madera, trincharemos las patatas y la col, todo junto.
Aparte, pelar los ajos y freírlos en una sartén con aceite. Cuando estén dorados, freír el tocino, retirándolo una vez frito. Poner el aceite en la cazuela que contiene las patatas y la col trinchada y removerlo todo junto. A la hora de servir se dora bien en una sartén en la que habremos puesto un poco de¡ aceite de freír los ajos y el tocino.
Patatas jutas
Plato típico de Mora de Rubielos. Se utilizan patatas, grasa de freír tocino, ajos y sal; también se puede añadir col. Una vez cocidas las patatas (si se desea con un poco de col), se escurren y se pican bien con la rasera. Los ajos se fríen en la grasa del tocino, añadiéndolos después a la patata (y la col), mezclándose bien; las patatas deberán quedar bien untadas (que tengan bastante grasa). Actualmente, la grasa se suele sustituir por aceite normal o de la conserva.

Ingredientes:

Patatas
Col
Agua
Aceite
Ajo
Sal
Ingredientes complementarios: col, berza, espinacas, tajadas, abadejo,....

Modo de hacerlo:
Poner las patatas peladas y cortadas en pocos trozos (para que no se deshagan) con la col o berza en una cazuela con agua fría. Cuando rompa a hervir añadimos sal a gusto. Una vez cocidas se escurre el agua.
Freír los ajos en el aceite y, cuando estén bien fritos (sin quemarse) echar la patata y la col (o berza o espinacas). Picar con la rasera o cuchara de palo. Tostar (dejar que el agua se vaya embebiendo).
Servir caliente.
En este caso le he añadido trocitos fritos de jamón de Teruel.

Puede acompañarse con tajadas de blanco fritas. También puede acompañarse con una ensalada de aros de cebolla, un poco de pimiento verde y un poco de tomate cortado a trozos.

martes, 17 de enero de 2017

Galletas de avena y manzana

En realidad la receta no es nueva. Para los que seguís mi Blog reconoceréis que los ingredientes y la elaboración son exactamente igual a la receta de tortitas de avena y pipas con pepitas de chocolate, únicamente cambiamos las pipas y el choco por manzana, variando un pelín el tiempo de cocción.
Últimamente, a la hora de hacer galletas, reinclino por la avena, debido, sobretodo, a las propiedades tan saludables que nos proporciona.

Ingredientes:

100 gramos de harina
125 gramos de mantequilla
100 gramos de azúcar moreno
200 gramos de copos de avena
2 huevos
2 manzanas

Modo de hacerlo:
Echamos en un bol todos los ingredientes secos y los mezclamos.
Lavamos, pelamos y cortamos en trozos muy pequeños las manzanas.
Añadimos los huevos al bol donde se encuentran los ingredientes secos, mezclamos y añadimos los trocitos de manzana.
Dejamos descansar la masa unos 15 minutos en la nevera.
Precalentamos el horno a 180 grados centígrados.
Sacamos la pasta de la nevera y vamos haciendo unas bolitas ligeramente aplastadas que colocaremos sobre una bandeja de horno cubierta de papel sulfurizado. Las colocamos un poco separadas para que no se peguen.
Llevamos la bandeja al horno y dejamos cocer unos 20 minutos.
Y listo.

Guardar en una cajita de galletas ya que, así como las de pipas y chocolate duran bastante tiempo, las de manzana hay que mimarlas, pues la manzana contiene humedad y son unas galletas un poco más delicadas. J